EcoNoticias

24 may 2017, a las 00:30 h
El premio Nobel de Química de 1995 se entregó a un proyecto científico dirigido por el mexicano Mario Molina Pasquel, el estadounidense Sherwood Rowland y holandés Paul J. Crutzen, a través del cual se analizó la formación y descomposición del ozono, una molécula de tres átomos de oxígeno que se forma por reacciones químicas de la radiación solar y compuestos orgánicos e inorgánicos, y que en la parte más baja de la estratosfera se encuentran en concentraciones altas, creando la capa de ozono la cual actúa como filtro de las radiaciones ultravioletas de onda corta que llegan a la biosfera.