DIARIO EL GALEÓN
15 ago 2016, a las 12:01 h
Esos parlanchines incultos

Desde que tengo uso de razón, siempre he andado enamorado de una misteriosa doncella que ha hecho de mis pensamientos un gozo constante con ayuda de la imaginación y el ingenio. ¨La Historia¨, esa galana cuya fermosura corroe hasta el tuétano a todo el que se prenda de ella, no tienes más que disfrutarla un segundo -ya sea en forma de libro, boca a boca (por tus abuelos o familiares), recorte de periódico...- para quedar totalmente prendado y desear más y más de ella, sin estar jamás satisfecho por cuanto te da. Por ello, cuando se habla de la historia a lo loco, con desdén, mancillándola, perjuriando e injuriando contra esta, no puedo hacer otra cosa que revolverme conforme a la irá que se adueña de mí y saltar en defensa suya.

La historia es una herencia que se nos regala, un bien que debemos cuidar, tanto para lo bueno como para lo malo, dejando episodios de los cuales nos hemos de sentir orgullosos y otros fatídicos momentos que nos servirán para aprender y planificar un futuro mejor. Dejando las lisonjas aparte, la historia es como un arma, endiabladamente peligrosa, y más aun dependiendo de quien la porte o blanda en según que caso. Resulta vergonzoso a la par que denigrante ver como los incultos redomados salen de entre las piedras a millares como si de una plaga se tratase para hacer acopio de los ridículos argumentos que poseen y proclamarlos a los cuatro vientos como si de verdades universales se tratasen. Nunca falta el ¨progre de alpargata¨ que trata de echar por tierra toda la historia de su país, inventado hechos ficticios que ni las mejores pajas mentales harían las delicias de sus delirios, reprochando conductas y episodios de los que no ha podido salir ¨vencedor¨ o ¨haciendo justicia¨, olvidando que cada época y hechos se remiten a las circunstancias y condicionantes de los mismos. Pero bueno, parece que no comprenden que todo cuanto ha pasado no tiene vuelta de hoja, de modo que sí hay quien es feliz calumniando contra algo inmutable, esperando a que un hecho anterior se retrotraiga a la realidad por sí solo… ¿Quién soy yo para sacar de tan loco desvarío a un triste iluso?

En la otra cara de la moneda tenemos a los ¨abanderados postureados¨ que desgraciadamente creen todo cuanto se antoja heroico y patriótico, craso error, no se dan cuenta de las innumerables leyendas que circulan libremente por nuestro tiempo, muchas fruto del despropósito de quien se aprovecha de su nación y lo que representa para hacer ¨mártires a su causa¨, causa que en ocasiones no tiene ni la más mínima coherencia en cuanto a significado histórico respecta.

Contra estos errores me he propuesto dedicar una columna semanal hablando de la historia de España, desmintiendo todo cuando se antoja falso y defendiendo toda verdad que cierto sector se aferra a tapar por mero interés. Espero se animen a seguirla.

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Impaciente

publicada el ( 15 ago 2016, a las 12:08 h ) por Jorge Braceras Gago
Bravo, Manu, ya estoy impaciente por empezar a leer.


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